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Brecha – Inquietudes para el 2005 – Comunicar Phuket pasando por Caracas

Inquietudes para el 2005 – Comunicar Phuket pasando por Caracas


Brecha – Montevideo – 7 gennaio 2005

Una tragedia del subdesarrollo como la del golfo del Bengala, ha sido contada al Sur por el Norte, privilegiando el drama de los turistas sobre la catástrofe local. Sin embargo otra comunicación, desde el Sur, es posible y necesaria.


por Gennaro Carotenuto

El mundo vive una ola anómala de solidaridad, favorecida por la Navidad y el maremoto. Los europeos compran solidaridad enviando un SMS. Con un mensajito de celular -interactividad es la palabras clave de nuestra modernidad- mandan una moneda de un Euro a un niño de Sri Lanka. Si el mismo niño lavara vidrios en los semáforos, no le tocarían más de 50 centavos. Sin embargo, sólo en Italia, se han recogido más de 5 millones de Euros, más que el gobierno. Éste donó lo que podía: 3 millones. Se ignora cuantos SMS envió Silvio Berlusconi, con su patrimonio personal de 14.000 millones de Euros, pero tuvo una excelente idea: que el G8 cancelara la deuda externa de los países damnificados. Nadie lo tomó en serio y se ignora si él mismo se tomó en serio proponiéndolo.

Su amigo George W Bush se puso a la cabeza del mundo libre para salvarlo del nuevo malo de la película: Tsunami. Ha exhibido pruebas incontrovertibles: es pariente de Saddam, hacía negocios con Osama y es un poco comunista ya que no distinguió entre chozas y hoteles cinco estrellas. De paso ?no reveló George W- salvando el mundo, quedará una base de marines en Phuket o un puertito para los submarinos atómicos en las islas Andamanes.

Lamentablemente los buenos propósitos del comandante en jefe chocan con las miserias humanas. No tenía más de 35 millones de dólares; poquitos para salvar el mundo. Es didascálico y pedante sacar cuentas, pero 35 millones son la cuarta parte de lo que sale un avión de combate -barato- y es el 0,000075 por ciento de lo que gastaron Estados Unidos en el 2004 en ?defensa?. Más: cada estadounidense -cada año- invierte en las guerras el costo de una buena computadora portátil. A cambio a las victimas del maremoto han regalado? ¡medio pucho! Y es la mitad final, por que de fumar un cigarro a medias con un tipo de Bangladesh, al contribuyente de Estados Unidos le da un poco de asquito.

Tony Blair, en un ataque de moralismo de los que exhibe cada vez que miente, se ha indignado desde el 10 de Downing Street. Los gobiernos involucrados no han comprado excelentes patentes anglosajonas que hubiesen prevenido el maremoto, transformando el evento en un excelente escenario para un mundial de surf. Tony olvida que el Fondo Monetario Internacional, del cual Gran Bretaña es socio fundador, reta ?y le dan ataques terribles- todo país endeudado que intente despilfarrar dinero en obras públicas, salud, educación.

Moralismo por moralismo, hay que admitir que en Asia no pasó nada especial y no hay motivo para gastarse tantos mensajitos. 150.000 son los muertos por hambre en cuatro, cinco días cualquiera, sin que nadie mande un SMS, ni siquiera a los parientes.


Maldad por maldad, tanta atención mediática por un evento tan lejano es debida a la globalización. Es esta cosita linda que nos involucra todos en un único planeta auspiciado por Mastercard, y cada Navidad nos hace cantar todos juntos, con una vela en la mano, que ?we are the world?. Sin embargo es la misma globalización que llevó a la Union Carbide a envenenar la ciudad de Bhopal, en India. O que lleva todos los días aviones charter cargados de bandidos ?funcionarios, contadores, maestros, vecinos de mi barrio- a Tailandia como a Brasil, a llenarse de Viagra para violar mejor niñas y niños. O que lleva Nike o Reebook a violarlos de otra manera -las dos firmas tienen más del 40 por ciento de producción entre Indonesia y Tailandia- haciéndolos trabajar, y en condiciones indignas. Y es la misma globalización que hace flotar cadáveres en nuestros televisores, sin ningún respecto para nuestros almuerzos navideños.

Y entonces nos queda la duda que tanta condolencia nazca del hecho que por ahí hubo unos cientos o unos miles de cadáveres cinco estrellas, aunque estos sean probablemente menos del uno por cierto de los muertos y un porcentaje insignificante de los damnificados. Si mil muertos suecos son un drama para Suecia, son apenas un detalle en una tragedia bíblica que hizo cinco millones de sin techo.

SIN EMBARGO Lo escrito hasta ahora atestigua un circo político/mediático de hipocresía, frivolidad, cinismo, avaricia. Son los mismos parámetros con los cuales el Norte del mundo maneja las cuestiones que involucran el 80 por ciento de la humanidad. Y son las mismas reglas informativas de un mundo donde es el Norte a producir y contar la historia del Sur.

También en la lejana -desde Indonesia- Caracas, en ese caótico laboratorio de ideas que es la revolución bolivariana, se observa como las prioridades las sigue eligiendo el Norte: las prioridades en socorrer las víctimas, empezando por los famosos de los resorts superlujo en las Maldivas, la prioridad de exigir de respetar los cadáveres occidentales como si no llevaran el mismo riesgo de epidemias que las víctimas locales y las prioridades en la manera de contar la tragedia.


Los venezolanos sobrevivieron al primer golpe de estado mediático de la historia. En el Encuentro Mundial de Intelectuales en defensa de la Humanidad, que se celebró en la capital venezolana hace un mes, una de las ideas guías fue la necesidad que el Sur encontrara la manera de comunicar al mundo sus prioridades. El planeta está asolado por una información sesgada por medios sólo aparentemente independientes pero que pertenecen a menos de diez multinacionales todas rigurosamente defensoras del neoliberalismo. A la manera de ejemplo cabe recordar que la prestigiosa, rigurosa y ?independiente? BBC, jamás llama a Augusto Pinochet por lo que fue, dictador y asesino, y sigue respetuosamente apodándolo por lo que quiso ser con sus crímenes, presidente: Presidente Augusto Pinochet. El Sur -se afirmó en Caracas- tiene que saber comunicar al Sur mismo y defenderse de la comunicación producida en el exclusivo interés del Norte. Pero también tiene que aprender a inundar el Norte con su información, su cultura, sus prioridades, sus razones, sus necesidades y sus tragedias. Crear, producir, exportar cultura y información, antagonista, comunitaria, pero también de masas, que esté en el mercado imponiendo contenidos donde ?independiente? sea desde los intereses del neoliberalismo y en el interés de los pueblos.

Producir y defender. El Sur debe defender sus contenidos, su cine, su televisión, su información de la penetración del Norte, estableciendo por ley cuotas de mercado, en todos los medios, reservadas a producciones locales o regionales. ¿Qué utilidad social tienen canales televisivos que durante las 24 horas transmitan películas producidas en un único país extranjero? Estos medios, manejados desde miles de quilómetros de distancia, no dejan en el país receptor ni cultura, ni puestos de trabajo, ni riqueza. ¿Es útil a las sociedades civiles del Sur que se concedan licencias para operar de manera tan unidireccional?


De Caracas están a punto de partir iniciativas concretas importantes, como la Tv Sur, que será la CNN del Sur, llegando a todos los cables del Sur y del Norte. También podría nacer pronto una gran agencia de prensa que ofrezca a todos los medios de comunicación del mundo una visión distinta de la ?oficialista? de Associated Press o Reuters. Sería menos útil si no fuera parte de un proceso cultural en el cual todos los Sures dejen de ser receptores de comunicación para transformarse en productores y exportadores.

La pretensión de las grandes empresas transnacionales de comunicación multimedia de declararse objetivos u independientes, sólo por que las mueve la ?mano invisible del mercado?, hace tiempo dejó de ser creíble. Lo atestigua la mentira repetida de las armas de destrucción masiva iraquíes, difundida por los gobiernos del Norte, con la complicidad de medios de comunicación falsamente independientes pero poderosísimos, CNN, FOX, CBS.


En un mundo multipolar, múltiples voces deben comunicar bidireccionalmente. Al Jaazeera no es un medio antagonista, es una televisión comercial. Sin embargo ha demostrado que se pueden comunicar al mundo visiones alternativas. Se tomó la libertad de informar su público, islámico, desde el punto de vista de las víctimas, islámicas, invadidas por los anglosajones. En el unanimismo post-11 de septiembre, era una voz aislada. Pero adquirió así la autoridad para ser escuchada en caudales distintos y mucho más anchos del circuito progresista/antagonista y ser referencia y fuente ineludible incluso para los productores del Norte: ?Afirma Al Jazeera??. No nos equivoquemos: los medios alternativos/comunitarios son fundamentales, pero alcanzan un mundo ?nuestro mundo- sustancialmente autoreferente. Paralelamente es ineludible penetrar en cuotas crecientes de los medios comerciales, que llega a las masas. Hay que producir información, pero también espectáculos, ficción, teleseries. Hay que ser iguales, pero distintos.

Como afirmó Mario Benedetti: ?la peor telenovela venezolana sólo quiere contar una historia. A cambio, la mejor soap opera de Hollywood, siempre quiere imponer un sistema de valores y consumos?. Ahora en Venezuela hay telenovelas bolivarianas, que operan en el mercado de masas, y no sólo en los nichos, ofreciendo valores solidarios y antimperialistas. Si el Sur también existe debe contarlo al mundo.

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